Fundación eCare Acompaña, por Elisabeth d'Ornano - Misión

Es con gran ternura que abordo este tema de maternidad porque es un momento donde tú estas creando y tu cuerpo está en su momento más femenino.
Voy paseando por el parque y cuando veo a una mujer en estado me detengo para observarla, siempre me gusta el reflejo de un estado de buena esperanza. Todo sigue y se renueva, dar vida a un bebé es un acto de generosidad y de amor, es continuidad.

El embarazo es un gran esfuerzo físico y mental, pero son meses que pueden transformarte, algo cambia, se inicia una nueva etapa donde un ser indefenso estará necesitado de ti y será influenciado mucho por lo que son sus padres, esto pide reflexión.

Si a este bebé le acompañas con pensamientos positivos y amorosos donde él siente que está esperado y deseado, él tendrá posibilidades de desarrollarse mejor.
Su cerebro se moldeará de forma más equilibrada y su autoestima iniciará su punto de partida.

El bebé participa en tu vida, las emociones llenas de bienestar le llegarán igual que las menos buenas, él a su manera entiende lo que pasa.
Por ello hay que tratar de hacer un trabajo de minimizar lo negativo para sacar lo mejor de la vida y poder transmitírselo.
Busca ayuda si lo necesitas.

La vida es una oportunidad de evolucionar, hay mucho bello que contarle.
Toca con tu pareja tu tripa y a lo mejor él se acercará con su manita y estableceréis una conexión que con suerte durará.
Escoge a lo mejor una canción melodiosa para calmarle que él también pueda aprender a reconocer después del parto.

Pasea, cuídate y detente a disfrutar de ratos de silencio que puedas compartir con tu bebé, acepta lo que viene y deséale que encuentre su camino, el que le corresponde.