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Fundación eCare Acompaña, por Elisabeth d'Ornano

Los sentidos

Nuestra parte sensorial es muy importante porque toda la información del mundo nos llega a través de los sentidos donde algunos están agudizados mas que otros.

¿Cual es tu tendencia sensorial y cual te gustaría fomentar? Los bebés reconocen la voz de su madre y les reconforta su olor beneficiándose de estar piel con piel con ella. Expresan sus necesidades a través del llanto para ser cuidados y agradecen el ser comprendidos cuando aprendemos a leer sus sutilezas para atenderles mejor.

Mira a tu bebé a los ojos para conocerle cada día mejor y que el pueda sentirse seguro de que desde pequeño el es valioso y una prioridad en la vida de sus padres. Se habla de la importancia del vinculo pero no se entiende muy bien cómo ni porqué puede beneficiar. Se aprende en el colegio a decir “pienso” o “sé” pero no tanto “siento”. Sentir las emociones perdidas dentro de uno ayudará a la madre a sensibilizarse con ese amor que también sugiere el poder aclarar al bebé las situaciones que el mundo nos acerca y que nos afectan, que no son culpa de el ni de nosotros. Todo ello crea confianza.

Haptonomía, una intención vital
Esta técnica me llama la atención porque expande los limites del cuerpo para encontrarse con el otro. Crea una conexión con el bebé tanto del padre como la madre a través del tacto en el embarazo. Para ello se sugiere el tocar la tripa y soltarse a que la mano pueda estimular al bebé, a alzar su manita para conectar y que pueda llegar en algún momento a moverse casi con la secuencia de un baile. Esta forma de acompañar puede facilitar además de un contacto estimulante, un posicionamiento correcto del bebé para nacer.

Creo que los demás sentidos se benefician de poder recibir este aporte de cariño. A través del tacto la persona acariciada siente una sensación, una emoción , un sentimiento que también siente el que acaricia. La crianza es como una expresión sensual que al niño le gusta, la reciprocidad del gesto y sus consecuencias es de lo que se inspira este proyecto. Desde que va teniendo cuerpecito es posible conectar a este nivel y luego cuando nazca darle la mano puede perdurar siempre hasta la vejez de los padres.

El canto prenatal
Si la madre percibe su útero como un lugar de acogida puede que quiera cantar lo que quiere trasmitir. Aunque los primeros meses el bebé todavía no oiga, el canto irá de la garganta de la madre hasta invadir todo el cuerpo para llegar a tocar la piel del bebé. Con la vibración de su voz, las melodías aportan harmonía al bebé y puede que las recuerde como un masaje. Una canción escuchada de forma repetida puede ser recordada por el bebé con sosiego cuando haya nacido. Es una actividad que se puede compartir también con otras futuras madres para disfrutar de un momento donde la expresión puede crear una conexión musical hacia el bebé pero también con los hijos de las demás que se reúnen. Si profundizas en la voz puede que quieras usarla en el parto para aliviar y acompañar en el nacimiento. La música saca las emociones a flor de piel y puede ayudar a la madre a soltarse a lo que está por venir.

Antiguamente las añas o las abuelas cantaban nanas a los bebés para dormirles y he conocido a madres que siguen cantando. Cantan canciones tiernas y dulces reflejo del mundo perfecto que tienen que percibir los pequeños.

El tacto
El tacto reconforta desde el embarazo a través de acercar la mano a la tripa de la madre para conectar con la manita del bebé. Cuando el bebé ha nacido el masaje le trasmite que te estas ocupando de él y compartes tu energía al darlo. El bebé esta en contacto con su cuerpo en la tripa, se chupa el dedo y se descubre. Una vez que nace el estar piel con piel favorecerá al desarrollo del bebé. Según David Chamberlain los niños necesitan ser frotados, acariciados, apretados porque son estímulos que favorecen el desarrollo del cerebro. También dice que han comprobado que el masaje cuidadoso, como si de un ritual se tratara, hará ganar peso a los niños prematuros y les aportará seguridad. He visto una mujer especializada en dar un masaje muy tierno a un bebé debajo de un grifo con agua calentita, me pareció que mis hijos se hubieran beneficiado mucho de algo así. Al crecer dar la mano aporta el cariño que el niño o la niña necesita para sentirse seguro.

 

El agua

El agua es un elemento que muchos asocian al bienestar. El bebé como todos es en gran parte agua y vive en el liquido amniótico. Hay personas que son mas acuáticas como puede ser Jacques Mayol un hombre pez, amante de este medio. El ha sido participe de nacimientos en el mar acompañados de delfines, experiencias emocionantes que debieron conectar a la madre y al bebé a su vida en la tierra. El mundo que nos acoge es magnifico en su inmensidad y a veces permite el vivir momentos gloriosos. El parto es uno de ellos.
Mi marido y algún hijo necesitan surfear la olas, expresión del océano y sentirse uno con ello para sentirse vivo.  Ellos son felices, así también viven su momento especial.
Hay personas que sienten que el agua les renueva, se bañan cada día del verano, a lo mejor se sentirían bien con un parto en el agua que les podría ayudar a sobrellevar el dolor. Hay hospitales que tienen piscinas y facilitan muchos de los deseos de la madre.
El agua tranquiliza, limpia de muchas maneras, puede ser calentita y acompañar. Frederic Leboyer recomendaba un baño con luz tenue después de que el bebé naciera en silencio para recordarle su ambiente intrauterino.

Miedos

Libérate de tus miedos
porque el don de ser madre está en ti.
Cuando llegue el momento
conéctate a las demás mujeres que dieron a luz
para sacar la fuerza que necesitas.
Y ten esperanza
de que la vida te brindará el parto
que mejor os conviene.
Todo está bien

Las memorias

Cuando nacemos traemos a este mundo nuestra historia personal y a la vez hacemos como propias, memorias familiares que condicionarán nuestra vida. Puede haber rencor, frustraciones, perdidas, abusos.. Cuando esperas un hijo es un buen momento para mirar la influencia de los ancestros y poder sentir tu árbol genealógico en ti porque está vivo y presente.

Reconoce qué herencia familiar quieres trasmitir y que quieres dejar atrás. Ese reconocer, puede liberar las memorias fruto del pasado que nos conducen a ser de una cierta manera, con objetivos que a veces no son nuestros. Baña y suelta la situación con amor incluyendo a otros familiares que puedan verse afectados por ello. Si tú haces tu trabajo tu árbol se limpiará, intenta eliminar barreras para sentir el amor y suavizar los males, en este orden reconoce, suelta y ama.

Si estás esperando un bebé también puedes sanar tu niño interior que puede que haya sufrido. A lo mejor esto incitará a querer preocuparte por cuidar con cariño a tú hijo que va a nacer. Te detendrás a pensar en sus necesidades y de paso te nutrirás de las muestras de cariño que impartes. Cada vez que le des la mano a tú bebé piensa que le pasas todo lo bueno que está en ti y en tu familia para que también lo haga suyo. Sin embargo el bebé nace como un ser independiente, no pertenece a sus padres, ellos son guardianes para quererle, protegerle, educarle para que él se sienta seguro con la vida y pueda a su vez un día ser un buen padre o madre.
Por último a lo mejor lo que juzgamos en nuestros padres es lo que hemos venido a sanar.

Prepararse

El prepararse a ser madre es el punto de partida de una bonita historia. Es empezar a cuidarse, a cuidar los ritmos y la alimentación y es acoger la posibilidad en una, de quedarse embarazada.

Todo ocurre por una razón, así que no te preocupes por cómo tuviste a tus otros hijos , lo más importante es que pudieran nacer sintiéndose queridos, pudiendo formar parte de una familia.

Está bien barajar diferentes opciones de parto para no excluir y verse decepcionada. Si estás de nuevo esperando piensa en positivo y vive el presente. Entra en tu embarazo con la ilusión de tener un bebé y reflexiona según va creciendo tu tripa sobre el lugar que te aportaría la seguridad que buscas para dar a luz . Creo que los diferentes partos muchas veces tienen razón de ser y cumplen una función. Sin embargo, algunos expertos piensan que el parto natural puede beneficiar y ayudar al bebé hasta pudiendo tener un impacto en su vida futura.

Muchas mujeres con una buena preparación dan a luz sin medicamentos, sobrellevando una situación de conexión fuerte con el bebé para ayudarle a que nazca. El parto es místico, puede transportar a estados alterados de conciencia si puedes llegar a esta intimidad en ti. Anima a tu bebé a nacer para que todo salga bien porque estos momentos le marcaran y os unirán para siempre.

Llego el día de tu llegada,
pero tendrás que poner de tu parte.
Mis abrazos te sacarán de tu ambiente
para ofrecerte un mundo lleno de bienvenidas
donde estaremos uno para el otro.
Soy un canal para la vida.
Lo suelto todo para entregarme a la situación.
La vivo desde mis entrañas soltando despacio a mi bebé
para que nazca finalmente.
Saco mi fuerza y a la vez mi feminidad,
sintiéndome parte del cosmos
y de la tierra que me recoge.
Hoy es un bonito día.

Silencio

El silencio es paz.
Con el silencio,
tu mente procesará
el ruido de los demás
y del mundo.
Crea un refugio
dentro de ti y por fuera
y escucha lo que está allí.
Escucha lo que la maternidad es para ti.
Habla a tu bebé en la tripa,
para evitar el silencio que ignora.
Y una vez en tus brazos,
disfruta de tu bebé en paz.
Él es silencioso pero consciente,
de ese amor que se trasmite.